
Sólo quedó en advertencia el comunicado emitido hace tres meses por Anonymous, el grupo de hackers activistas más famoso en la actualidad.
Anunció que cerraría Facebook el pasado 5 de noviembre, con el argumento de ser una red social que vende la información de sus usuarios.
Sin embargo, en un mensaje emitido por Anonymous, se hace énfasis en que no tiene sentido “destruir” un sitio que sirve de importante plataforma para sus propios mensajes y los del resto de la sociedad y que “alguien llamado Anthony inició el supuesto movimiento ‘opfacebook‘ y pretendió adjudicarlo a nosotros.
También comunicaron que “varias veces le dijimos que desistiera y jamás lo apoyamos, y continúa diciendo que es una operación legítima de Anonymous“.
En un video publicado en Youtube en agosto, supuestamente una fracción de Anonymous denunció que “Facebook ha estado vendiendo información a agencias del gobierno y dando acceso clandestino a empresas de seguridad informática para que puedan espiar a personas de todo el mundo” y que “esta red social sabe más de ti que tu familia. No estás a salvo de ellos o de cualquier gobierno, un día mirarás atrás y sabrás que lo que hicimos aquí es lo correcto”.
Parece que por el momento los usuarios de Facebook no tienen por qué preocuparse. El grupo de activistas Anonymous no se ha distinguido por atacar instituciones al azar. Sus métodos no son nada ortodoxos pero su movimiento tiene reglas y guarda una lógica.
